Y TU, ¿TRABAJAS GRATIS?

En ocasiones (más de las que quisieramos) se produce la siguiente incoherencia en el argumento de quienes se plantean pagar por una creación visual: 

"me interesa tu trabajo pero creo que es un trabajo secundario y banal, algo por lo que no merece la pena gastar el dinero".

 

Y resulta curioso hoy en día, cuando todo es mucho más visual y escogemos una imagen para representarnos, identificarnos o proyectarnos (el ejemplo mas evidente son las redes sociales). Ahora bien, la pregunta es la siguiente. ¿Ignorar lo que hay detrás de una actividad creativa es óbice para esperar un trabajo a cambio de nada?

 

Intentemos contestarla.

 

 

 

- La creatividad por sí misma, no sirve de nada si no va acompañada de ciertas habilidades y conocomiento. Y sí, el trabajo que realizamos parte de ahí, pero además de la inversión que hacemos en formación y herramientas de trabajo (software y dispositivos especializados). Contabilidad, gestión, marketing...

 - Como creativos cubrimos necesidades y aportamos soluciones, exactamente igual que en cualquier otra profesión.

- Trabajar en lo que te gusta no está muy extendido, lo sé. Pero eso no hace que mi trabajo, esfuerzo y profesionalidad no sea equiparable a la de cualquier otro profesional, al que no le cuestionas normalmente el importe por el servicio que te ofrece.

- Ilustradora freelance, son palabras que dan calambre a quienes no valoran a que te dedicas, muchas veces en tu entorno más cercano. Y esto requiere tener mucha voluntad, dedicación, motivación y fortaleza mental para enfrentarte a tu trabajo. Si lo piensas, por muchos menos valores pagamos a otros profesionales sin cuestionarles todos los días.

- Como autores,  en cada trabajo creativo que realizamos, entregamos algo de nosotros mismos. Que no es tangible ni cuantificable, pero que hace que ese proyecto sea único. ¿Cuántas veces compramos algo así? Esta es la razón por la que no pueden existir tarifas estandar cuando realizas proyectos personalizados, porque cada trabajo implica una serie de requisitos. Y lo justo es que se valore proporcionalmente.

 

Al final si lo piensas, es muy sencillo. Juzgar es el camino fácil, pero tenemos que ser más inteligentes. Piensa en un escritor, cantante, pintor, compositor que te guste, ¿crees que su trabajo es secundario, banal, por el que no merece la pena pagar dinero?

 

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